La idea de liberarme de todo se me presenta única e irresistible. Tener vía libre para concentrarme en ser todo el yo que puedo ser, replantearme mis metas, saber hasta dónde quiero llegar y creer que soy capaz de ello.
Creo que ha llegado el momento de dar el cien por cien por lo que deseo. Siempre me he quedado a medio camino o aunque incluso a veces he llegado, siempre ha sido con ese regusto agridulce de haber conseguido algo que no crees que merezcas del todo. Quiero estar seguro de que merezco lo que poseo, quiero que no se me pueda refutar nada porqué habré luchado por ello, quiero experimentar esa sensación de dejarte la piel en el intento como nunca antes lo había hecho, de sufrir, de que tu cuerpo grite: -Basta!!- pero tu mente te dé fuerzas, que arranque ese último gramo de energía de tu interior y lo explote al máximo, quiero creer que no puedo dar ni un paso más pero que el simple hecho de ver la luz al final del túnel sea suficiente para seguir avanzando, y disfrutar sufriendo. Arrastrarte con las fuerzas que ya no tienes y al llegar, caer al suelo y llorar, pero levantar la mirada y mostrar una sonrisa.
No sé qué sentiré en ese momento, lo único de lo que estoy seguro es que tendré la certeza de que puedo ser todo aquello que desee.